La noble, antigua e histórica familia de los Castro es una de las cinco descendientes de sus primitivos gobernantes en Castilla, cuyas propiedades fueron consideradas las primeras en la península desde los tiempos más remotos. Estos cinco linajes fueron los de Lara, Haro, Castro, Guzmán y Villamayor, a los que todavía en el siglo XV se les dio prioridad sobre todos los demás, según consta en el "Libro de las Lamentaciones" de Diego de San Pedro, Corregidor de Valladolid, dedicado al Rey de Castilla, Don Juan II.
Adoptaron el nombre de Castro a medida que se empezaron a formar apellidos, a partir del lugar, luego pueblo, de Castrogeriz, de quien eran señores, en la provincia de Burgos, originalmente llamado Castro-Xeriz.
Los Castro ocuparon los cargos más destacados y los más altos honores a lo largo de la Edad Media. Hombres de riqueza y noble linaje, confirmaron privilegios reales desde tiempos del emperador don Alonso VII, actuaron como regentes durante la juventud de algunos reyes y lideraron el mando militar sobre las principales plazas fuertes del reino.
Los Castro, conocidos como el primer linaje, abarcan desde el siglo XI al XIV y se dividieron en el siglo XII en dos ramas importantes, igualmente poderosas: la de los Señores de la Casa de Castro, que más tarde se fusionó en el siglo siguiente en los Condes de Urgell, los Vizcondes de Cabrera y los Señores de Lemos y Sarria.
Tuvieron varios hogares solariegos en Aragón, Asturias, Castilla, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco.
Mozen Jaume Febrer menciona en sus versos: "Felip de Castro es hijo de Fernando Sanchiz y bastardo del rey Jaime y de vuestro hermano, al que matasteis en el Bosque del Cinca; sin embargo, os ha pagado la ofensa y os ha salvado". de la muerte que sin duda le habría venido de un moro traidor que os atacó con su lanza. El rey Jaime lo valoró como a su nieto y le concedió los Barones de Aragón y una estrella de oro sobre campo rojo como moneda, enriqueciéndolo con otros bienes. Continúa con sus méritos en el servicio, y es justo que se le cuide para preservar en paz lo que se le ha dado."
Mozen Jaume Febrer también cita en sus versos: “Los seis bezantes azules sobre campo de plata son las verdaderas armas del caballero Enrique de Castro, que vino con una tropa muy respetable desde Burgos a la guerra contra los sublevados de Murcia y Orihuela. , luchando con valentía y con la pasión de su sangre circulante, descendiendo directamente de Laín Calvo, por ello era pariente del rey Jaime, quien le recompensó sus servicios y se instaló en Valencia."
Añadiendo a los versos, Febrer menciona a otros Castro: "Tú sabes bien, niña, que tu hermano Fernán de Castro tiene un hijo natural, nada menos que el nieto de tu padre, que vive en los estados de Ayerve, destinado a su posesión; y por lealtad, es leal que enaltezca el honor de Castro y Ayerve cuando se encontró en guerra con usted, lleva como armas en su escudo seis besantes de oro sobre rojo. El rey le ha ordenado que añada el suyo."
Bartomeu de Castro de Ribagorza (Huesca) fue uno de los primeros pobladores de Ontinyent (Valencia) en 1248. Arnau de Castro de Ribagorza vivió en Cocentaina (Alicante) en 1269. Domingo Castro de Ribagorza se instaló en Orihuela (Alicante) durante 1300-1314.
En Castilla y León tuvieron casas solariegas en la ciudad de Zamora y en Alaejos, Curiel de Campos, Curiel de Duero, Medina del Campo, Medina de Ríoseco, Mota del Marqués, Simancas, Torrecilla de la Orden, Valladolid, Villabrágima, Villalbarba y Villalón de Campos (todos en Valladolid), así como en El Bonillo y Riopar (Albacete), documentados en el siglo XVI.
En Álava, tuvieron casas solariegas en Amarita, de la Hermandad de Vitoria; Gojain, de la Hermandad de Villarreal de Álava; y en la ciudad de Salinas de Añana, documentada en el siglo XVI.
En Vizcaya tuvieron casas solariegas en la ciudad de Valmaseda, propiedad de Juan de Castro, Juan de Castro, Juan de Castro y Juana de Castro, así como en la ciudad de Bilbao, propiedad de Juan de Castro, Juan de Castro y Mari Días de Castro, documentados en el Censo de Vizcaya de 1511; en la Galería de Sondica en Merindad de Uribe; en la iglesia de Mundaca, documentada en la Merindad de Busturia en el siglo XVI, y en las Encartaciones de Vizcaya.
En el Censo de Bilbao de 1464 se registraron las casas nobles de Pero Saes de Castro, Santa Clara de Castro, Pero Ochoa de Castro, Catelina de Castro, Juan de Castro, Juan Saes de Castro y Sancho de Castro.< /p>
En Navarra tuvieron casas en la ciudad de Aibar, la Merindad de Sangüesa y la ciudad de Pamplona, documentadas en el siglo XVI.
En Aragón eran propietarios de casas solariegas en la ciudad de Zaragoza, propiedad deDionis de Castro, Johan de Castro, N. Castro, Pedro de Castro, Pedro de Castro, Sancho de Castro y la viuda de Castro; en Abanto, propiedad de Pedro de Castro; en Calatayud, propiedad de Joan de Castro y Joan de Castro; en Uncastillo (todos en Zaragoza), propiedad de Johan de Castro y Ximeno de Castro; en Almudévar, propiedad de Guillem de Castro; en Ponzano, propiedad de Antón de Castro y Johan de Castro; en la ciudad de Huesca, propiedad del Maestro Johan de Castro; en Sariñena, propiedad de la viuda de Johan de Castro; en Gésera, propiedad de Johan de Castro; en Cañardo, propiedad de Pelegrín de Castro; en Plan, propiedad de Pedro de Castro y Johan de Castro; en Gistaín, propiedad de Anthoni de Castro; en Saravillo, propiedad de Johan de Castro y Pelegrín de Castro; en Sieste, de Jayme de Castro; en Berbegal, propiedad de Martín de Castro; en Barbastro, propiedad de Pascual de Castro; en Salinas de Trillo, propiedad de Bernat de Castro; en Morillo de San Pietro, propiedad de Bernat de Castro; en Binaced, propiedad de Domingo de Castro, Gabriel de Castro, Johan de Castro, Mossén Antoni de Castro, Pascual de Castro, Pere de Castro y Steva de Castro; en Alcolea de Cinca, propiedad de Domingo de Castro; en Monzón, propiedad de Francés de Castro, Johan de Castro, Johan de Castro, Johan de Castro y Johan de Castro; en Estadilla, propiedad de Pedro de Castro; en Bolturina, propiedad del mossén Johan de Castro, Vicario; en Perarrúa, propiedad de Johan Castro; en Centenera, propiedad de Johan de Castro; en Azanuy, propiedad de Pere del Castro; en Fonz, propiedad de Domingo del Castro, Mossén Anthoni del Castro, Miquel de lo Castro y Jaume de lo Castro, y en Almunia de San Juan (todos en Huesca), propiedad de Mossén Castro y la viuda de Joan de Castro, documentados en el Censo Aragonés de 1495.
En Cataluña tuvieron casas solariegas en Gelida, propiedad de N. Castro de la Riera; en San Cugat Sasgarrigas (ambas en Barcelona), propiedad de Bertomeu Castro; en Miravet, propiedad de Fray Martín de Castro, Prior; Valls (ambas en Tarragona), propiedad de Francesch de Castro, y en la ciudad de Lleida, propiedad del M° Joan de Castro, Militar, documentado en el Censo catalán de 1553, y en Solsona (Lleida), propiedad de Nicolaus Castro y Petrus Castro, documentado en el siglo XIII.
En Asturias tuvieron casa en la ciudad de Vegadeo en 1590, vecina de Diego García de Castro y Gonzalo Díaz de Castro, y en Cangas de Tineo, Deva, Gijón, Linares y Villanueva de Oscos.
En 1489 se concedieron repartos en la ciudad de Guadix (Granada) a vecinos o habitantes: Alonso de Castro, Antón de Castro y Alonso de Castro.
Se extendieron a países como Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Uruguay y Venezuela.
Muchos caballeros demostraron su nobleza al unirse a las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y San Juan de Jerusalén. Demostraron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, Real Chancillería de Granada, ante la Real Audiencia de Aragón, acreditando su pureza de sangre para desempeñar cargos en el Santo Oficio de la Inquisición. Muchos fueron los caballeros, Infanzones e Hijodalgos de esta línea en las cortes aragonesas.
Ampliaron su legado a países de todo el mundo, llevando con orgullo su heráldica y linaje noble.
Feudalismo y Cambio social en la Edad Media - José Antonio Jardón
Revista de ciencias históricas - Real Academia de la Historia
Literarisches Zentralblatt - Volúmenes 72-73 - E.A. Endlich
No todos los linajes cuentan con emblemas heráldicos, escudos de armas o blasones, sin embargo, siempre resulta fascinante indagar sobre la simbología asociada al apellido Castre. Es fundamental tener presente que la atribución de un escudo de armas al apellido Castre suele estar arraigada en la historia y la tradición de la nobleza, la caballería o familias destacadas en determinada sociedad. El uso y concesión de escudos de armas se originó en Europa durante la Edad Media, principalmente como recurso de identificación en la batalla, pero también como un símbolo de prestigio, poder y legado familiar.
Desde tiempos remotos, los emblemas heráldicos del linaje de Castre han sido un componente fundamental de su legado familiar, transmitiéndose de una generación a otra. No obstante, su uso y concesión se encontraban y, en muchos casos, aún se encuentran regulados por instancias específicas. Por consiguiente, es pertinente indagar previamente acerca del origen del apellido Castre antes de adentrarnos en su heráldica.
Tradicionalmente, el escudo de armas se otorga a un individuo en particular con el apellido Castre, sin abarcar a todos aquellos que llevan el apellido Castre. El derecho a utilizar un escudo de armas específico se transmite de acuerdo con las leyes y costumbres de la heráldica, lo que significa que no todos los individuos con el apellido Castre tienen el derecho heráldico de utilizar el escudo de armas asociado a sus ancestros.
Únicamente los apellidos que han sido debidamente documentados y aprobados por una entidad heráldica, y que cuentan con un escudo de armas oficial, poseen una heráldica reconocida legalmente. Es de vital importancia investigar si el apellido Castre está incluido en esta categoría, lo que determinará si tiene derecho a un escudo de armas y blasón. Sin embargo, en la actualidad, son numerosas las familias que deciden diseñar su propia heráldica, por lo que no se puede descartar la posibilidad de que Castre cuente con un blasón y escudo de armas personalizados, o que algún miembro de la familia Castre opte por crear su propio emblema, con la esperanza de obtener posteriormente su aprobación.
Aunque la gastronomía es más reconocida en la cultura italiana, otros países también tienen formas tradicionales de cocina que podrían considerarse equivalentes a la pasta italiana. Por esa razón, explorar la gastronomía de Castre no solo se relaciona con la historia de Castre, sino que también puede sumergirnos en nuevos sabores y tradiciones culinarias. A pesar de esto, la conexión directa de estos platos con el nombre Castre no siempre es evidente.
En la era actual, se ha despertado un fervor por la heráldica, donde muchos individuos buscan emblemas asociados al linaje de Castre por motivos culturales, históricos o de raíces genealógicas. No obstante, es crucial distinguir entre los escudos históricamente otorgados y autenticados por una autoridad en heráldica, frente a aquellos que son creados de manera comercial, carentes de veracidad histórica o legitimidad hereditaria. Tomar en cuenta este aspecto en relación con la heráldica de Castre resulta crucial al momento de investigar y validar su blasón y escudo de armas.
Ya sea que los símbolos heráldicos, el blasón y el escudo de armas asociados al apellido Castre sean antiguos y reconocidos, o si son creaciones más recientes, lo cierto es que encierran un fascinante significado que revela mucho sobre sus portadores. La simbología que rodea al apellido Castre, en algún momento de la historia, fue elaborada y diseñada, y quizás algún día cobre relevancia y sea oficialmente reconocida.
La insignia heraldica, tambien conocida como blasón de Castre, es una representación única que combina varios elementos, como un estandarte con figuras concretas, tonalidades (tonos), y a menudo ornamentos exteriores que denotan el estatus o título de quien lo porta. Los elementos que componen el escudo heráldico de Castre se estructuran según las reglas específicas de la heráldica, y cada parte tiene una significado particular. Los tonos, figuras (cargos), y diseños (particiones y borduras) se unen para formar un emblema que es tanto una expresión artística como un sistema de identificación.
Explorar la conexión entre el escudo heráldico y la historia del apellido Castre es un fascinante viaje a través del tiempo. Los escudos de armas solían ser un emblema individual, una representación única de los logros y valentía de una persona. Sin embargo, con el paso de las generaciones, el escudo de Castre se consolidó como un símbolo de la familia, transmitiendo su legado de generación en generación.
Tradición: A pesar de que el escudo de armas puede estar asociado a Castre, es crucial recordar que originalmente se concedían a individuos. Esto implica que no todos los individuos con el nombre Castre tienen legitimidad heráldica sobre el escudo vinculado a Castre, especialmente si no pueden demostrar un linaje directo con el poseedor original del escudo. Asimismo, es posible encontrar diversas versiones de escudos para el nombre Castre, dado que podrían haber sido otorgados a individuos de linajes distintos pero con el nombre Castre.
Variaciones: No hay límite para las variaciones que se pueden encontrar en el escudo heráldico de la familia Castre. Cada rama familiar, generación o incluso título individual puede tener su propia interpretación única del blasón familiar. El arte y la creatividad se combinan para dar forma a estas distintas versiones que, aunque diferentes, comparten la misma esencia y raíces históricas.
Legislación y control: En diversas naciones, se encuentran instituciones especializadas en la normativa y supervisión de la concesión, utilización y inscripción de los blasones familiares con el objetivo de garantizar su adecuada utilización y transmisión para el linaje Castre. Dichas entidades pueden brindar asistencia en la investigación y certificación para aquellos individuos que deseen apropiadamente adoptar el escudo de armas vinculado a Castre.
Orígenes y legado: El símbolo heráldico de Castre surgió como un distintivo utilizado para identificar a distintas generaciones y ramas de la misma familia Castre en tiempos de conflicto y competición. A lo largo de los años, este emblema ha sido testigo de las hazañas, alianzas y triunfos de aquellos que llevan el nombre Castre, convirtiéndose en un legado invaluable que trasciende el tiempo y la historia.
Escudo de Castre
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